viernes, 29 de enero de 2016

Macri bajó cuadros de San Martín y Belgrano del despacho presidencial, porque la Rosada "parecía un museo"

EN REALIDAD, EL MOTIVO PRINCIPAL DE LOS CAMBIOS, FUERON LOS DOLORES DE CABEZA DEL PELOTUDO HIJO DE PUTA. LA RENOVACIÓN TUVO LIMPIEZAS ENERGÉTICAS Y ARTE MODERNO EN DONDE ANTES RESALTABAN LOS PRÓCERES DE LA HISTORIA ARGENTINA.

Los gestos dicen mucho, sobre todo cuando las explicaciones verbales no abundan. 

Y la preferencia artístico decorativa del ex hijastro de Flacia Palmiero, que encaró una renovación estética de su propio despacho y algunas salas de la Casa Rosada, denota que los principales actores de la difícil y rica historia argentina -o por lo menos sus rostros- le provocan jaquecas.

La renovación incluyó la "limpieza energética" del despacho presidencial. "Las fuentes se negaron a revelar qué tipo de procedimientos se realizaron para la 'limpieza', pero contaron que 'fueron distintas técnicas', algunas que tienen que ver con la religión y otras no. Lo que también modificaron fue la aromatización de la oficina. Ya no huele a vainilla y limón", informaba ayer el periodista Santiago Fioriti en el diario oficialista Clarín.

Según el pasquín envuelve huevos, Macri habría consultado a su "maestra" con la que también medita y habría realizado también "una limpieza" en Olivos. 

Según fuentes anónimas de Casa Rosada "el lugar parecía un museo" y Macri buscó darle un aspecto "más moderno". Clarín señala: "Creer o reventar: desde la 'limpieza energética' el Presidente no volvió a tener dolores de cabeza".

Desde 2009, Cristina Fernández colgó los retratos de de San Martín, Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Manuel Dorrego, sus próceres favoritos dejando bien clarito cuál es el manual histórico que guía su pensamiento: el de los que dieron su vida por un país independiente y libre de las potencias internacionales.

El "cambio" se nota ya desde los muebles. La amplia mesa rectangular que reunía a los colaboradores de la ex presidenta, fue reemplazada por una pequeña mesa redonda. Imposible no imaginarse la referencia a la mesa chica, al círculo rojo y al gobierno para pocos.

El hecho de que ahora resalten obras del fallecido pintor Luis Benedit -el pintor contemporáneo que coleccionaba Amalia Lacroze de Fortabat- además de una foto del Obelisco, son un claro indicio de que la excusa del país federal que venimos escuchando estos últimos días, está bastante lejos de sus acciones concretas.

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