viernes, 9 de noviembre de 2012

La justicia citó a funcionarios porteños por el colapso de la basura en las calles

A partir del lunes tendrán que comparecer el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, y otros dirigentes del PRO, además de la empresa de recolección de residuos. También convocó a los representantes del gremio.
 
Funcionarios del gobierno porteño, entre ellos el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, fueron citados por una fiscal penal y contravencional para brindar declaración testimonial sobre las razones por las que la Ciudad de Buenos Aires permanece taponada de basura desparramada por las calles.
 
La fiscal subrogante Celsa Ramírez, de la Fiscalía Norte, inició una investigación de oficio y, en ese contexto, dispuso que funcionarios porteños, así como de la empresa encargada de la recolección de la basura comiencen a brindar explicaciones a partir del próximo lunes. También fueron citados, aunque no esta claro en calidad de qué, los representantes del gremio que aglutina a los recolectores.
 
"En realidad, no está claro qué es lo que está pasando. Por un lado, nos dicen que el tema está solucionado y que sólo es cuestión de tiempo para terminar de recoger la basura, pero por el otro nos llega información que indica que no están levantando la basura porque persiste el conflicto gremial", dijo una fuente judicial vinculada con la investigación.
 
La investigación que inició la fiscal Ramírez, con todo, no puede solucionar en lo inmediato la situación pestilente y sanitariamente peligrosa que atraviesa la Capital Federal. Ramírez está trabajando con la jueza penal y contravencional Andrea D'anas, pero ni una ni la otra tienen facultades para intimar al gobierno porteño, a la empresa o a los sindicatos a normalizar la situación. De hecho, en lo que están trabajando es en determinar las responsabilidades por la situación que padecen los porteños, sobre la base de tres artículos del Código Contravencional.
 
Los artículos en cuestión son el 54, sobre "colocar o arrojar sustancias insalubres o cosas dañinas en lugares públicos". La norma pena a "quien coloca o arroja sustancias insalubres o cosas capaces de producir un daño, en lugares públicos o privados de acceso público". La pena es multa de 600 a 15 mil pesos o tres a 30 días de arresto. "La sanción se eleva al doble cuando la conducta se realiza en espacios donde concurren niños. Idéntica sanción de multa les corresponde a las personas de existencia ideal cuando la acción se realiza en nombre, al amparo, en beneficio o con autorización de las mismas".
 
En el caso de este artículo no serían las autoridades las responsables de la falta, sino los vecinos que, advertidos sobre la existencia de un conflicto y exhortados a no sacar a la calle sus residuos, igualmente lo hacen.
 
Sí, en cambio, comienza a vislumbrarse responsabilidad de los estamentos empresariales, gremiales y administrativos de la Ciudad, aplica el artículo 69, pues se refiere a "afectar el funcionamiento de servicios públicos". En ese sentido, pena a "quien afecta intencionalmente el funcionamiento de los servicios públicos de alumbrado, limpieza, gas, electricidad, agua, teléfono, transporte, correo o transmisión de datos". Las penas también son leves: multa de 1000 a 5000 pesos o arresto de dos a diez días. "Igual sanción se aplica a quien abra, remueva o afecte bocas de incendio, tapas de desagües o sumideros", añade la norma.
 
Mugrizio Macri, choluleando con los integrantes de Kiss
Por último, el artículo 80 del Código reprime a quien "ensucie bienes", sean estos "de propiedad pública o privada". La pena es uno a 15 días de utilidad pública o multa de 200 a 3000 pesos. Pero "en caso de que se trate de bienes de propiedad privada, la acción es dependiente de instancia privada, excepto en el caso de templos religiosos".
 
Es decir que la investigación podría girar en torno al espacio público, pero no a la afectación que la persistencia de la basura generara en los hogares de los ciudadanos.
 
A todo esto, mientras la Justicia se tiene que hacer cargo una y otra vez de decirle al PRO cómo tiene que gobernar, mientras la ciudad colapsaba tapada de basura, sin luz, sin semáforos, sin trenes y sin subtes, el alcalde porteño, Mugrizio Macri, estaba ocupado... viendo el recital de Kiss en River y choluleando con los integrantes de la banda. 

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