martes, 7 de febrero de 2012

El Vaticano reconoció 4 mil casos de pederastia


Durante un simposio organizado para tratar la problemática de la pedofilia, el cardenal Levada dijo que las denuncias recibidas reflejan la “inadecuada e insuficiente respuesta canónica”. En tanto, el Papa sostuvo que “aliviar a las víctimas debe ser lo más importante para la comunidad cristiana”.

Un total de 4.000 casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos diez años, informó hoy el prefecto de esa congregación, el cardenal William Levada, quien admitió que la respuesta de la Iglesia fue "inadecuada".

Las declaraciones de Levada fueron hechas en un discurso durante el simposio "Hacia la curación y la renovación", que se prolongará hasta el 9 de febrero y el cual fue organizado por la Iglesia católica para tratar de evitar que se repitan los escándalos pedófilos que la han sacudido.

Durante el acto, leyó un mensaje el papa Benedicto XVI, en el que afirmó: "Aliviar a las víctimas debe ser lo más importante para la comunidad cristiana y ha de ir a la par de una profunda renovación de la Iglesia a todos los niveles".

El purpurado estadounidense, cuya congregación se ocupa de estos casos, dijo que en los últimos diez años llegaron a la misma 4.000 denuncias, "que pusieron de manifiesto, por una parte, la inadecuada e insuficiente respuesta canónica, y, por otra, la falta de una respuesta verdaderamente coordinada".

Levada subrayó la necesidad de que la Iglesia colabore con las autoridades civiles para afrontar los casos de curas pederastas, destacando que el abuso sexual de menores de edad "no sólo es un delito en el derecho canónico, sino que también es un crimen que viola las leyes penales en la mayoría de las jurisdicciones civiles".

El cardenal señaló que la atención a las víctimas, la cooperación con las autoridades civiles, los programas de prevención y la formación permanente de los seminaristas y del clero son los puntos prioritarios para luchar contra los abusos de menores por parte de clérigos.

Finalmente, sobre la formación de los futuros sacerdotes dijo que deben ser formados en la apreciación de la castidad y el celibato.

Dan asco. Y no empecemos con el famoso "no son todos" que para lo único que sirve es para diluír las responsabilidades. Ya sabemos que no son todos. Es más; seguramente son los menos.

Alguien debería explicarle al ex miembro de las juventudes hitlerianas que hoy conduce los destinos de la Iglesia, que "aliviar a las víctimas" no debe ser lo más importante para la comunidad cristiana. Lo más importantes que que no haya víctimas.

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