martes, 16 de junio de 2015

La divulgación científica se acerca a escuelas de barrios vulnerables

Un grupo de investigadores del Conicet visitó ayer una escuela secundaria del barrio porteño de Villa Soldati para ofrecer charlas de divulgación científica y talleres experimentales a los estudiantes de los dos últimos años, donde fueron con la convicción de que el potencial de conocimiento está equitativamente distribuido en todas partes y "no es cierto que de los lugares carenciados salen sólo jugadores de fútbol".


La actividad desarrollada en el "Instituto Nuestra Señora de las Gracias" de Villa Soldati se enmarca en el programa "País Ciencia" del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), que desde hace dos años viene trabajando para "despertar vocaciones científicas" y "achicar la brecha entre ciencia y sociedad".

"De estos lugares olvidados, carenciados, no salen nada más que jugadores de fútbol: hay un montón de pibes que necesitan que les digan que tienen igualdad de probabilidad (de transformarse en científicos) y que nunca ellos deben trazar su horizonte en función del estrato social del cual provienen sino a partir de sus propias capacidades", aseguró el director de la Plataforma "País Ciencia", Claudio Fernández, tras ofrecer la charla "Leyes y principios de la fulbo-ciencia".

Minutos antes, más de un centenar de chicos de entre 16 y 17 años había respondido con un rotundo "sí" a la pregunta "¿ustedes creen que la ciencia puede ayudar a ganar el campeonato mundial de fútbol?"

Es que para entonces los adolescentes ya habían aprendido, a través de una presentación audiovisual, cómo la "física del balón" puede explicar que la pelota "no doblara" en el partido que Argentina perdió ante Ecuador en Quito por las Eliminatorias para el mundial 1998, que hoy se hagan goles "que no se veían 30 ó 40 años atrás" y cómo un penal pateado con una velocidad de entre 90 y 104 kilómetros por hora termina en gol el 80 por ciento de las veces.

Otra ciencia, la psicología, permite predecir, con un 80 por ciento de efectividad, que el arquero de un equipo que va perdiendo se tirará siempre a la derecha a la hora de atajar un penal.

"El fútbol no escapa a la ciencia y, como ella o cualquier otra actividad, depende del trabajo en equipo para tener éxito porque el individualismo no conduce a nada", terminó diciéndoles a los chicos este bioquímico y farmacéutico repatriado de Alemania en el 2006, que además dirige el laboratorio Max Planck de Rosario.

"La luz en las cosas" y "En busca del cerebro emocional" fueron los nombres de las otras dos charlas de divulgación ofrecidas a lo largo de la mañana, paralelamente a las cuales se dieron los talleres de experimentación "Ácidos y Bases para todos los días", "Sincronización", y "Conservación del impulso angular", en este caso con colaboración del grupo de divulgadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

"Tratamos de descubrir, vehiculizar y consolidar las vocaciones científicas en los estudiantes con la idea que el conocimiento es un bien común y no un privilegio de unos pocos; para que esto no quede en una frase demagógica, lo que generamos son herramientas para que los chicos se apoderen de él", explicó Fernández.

Una de esas herramientas son justamente las charlas de divulgación, "que permiten un primer acercamiento con los jóvenes para desmitificar la imagen del científico como un tipo aislado y solitario", agregó.

Un segundo nivel de herramientas lo constituyen los talleres experimentales para alumnos y talleres de capacitación de docente, así como pasantías para el desarrollo de microproyectos de investigación en institutos científicos del Conicet, "a partir de los cuales los estudiantes puedan 'sí, la química es lo mío' y no se terminen anotando en psicología, por ejemplo, porque ahí perdemos dinero y vocaciones".

El compromiso adquirido por estos científicos con la divulgación a pesar de su brillante presente como investigadores en instituciones públicas o privadas, se entronca con sus historias de vida.

"Somos primera generación de graduados universitarios que venimos de estratos sociales muy bajos y crecimos con la dictadura militar y la amnesia obligatoria: lo que no podemos permitir ahora es olvidar de nuestros orígenes. Yo vengo de ahí y voy a comunicar ahí", añadió el investigador.

Por su parte el rector del establecimiento, Rubén Mondragón, consideró "muy fructíferas" estas jornadas en las escuelas. "Estamos viviendo una etapa donde el alumno siente que lo escolar es algo pesado que no alcanza a vislumbrar claramente si le sirve o no, y el mundo de la ciencia acerca permite vislumbrar cuales son los derroteros que tiene el humano, dónde quiere llegar y cuáles son los cambios que tenemos que producir", dijo.

"País Ciencia" es una plataforma federal de comunicación pública de la ciencia y de democratización del conocimiento que lleva adelante el Conicet conjuntamente con el ministerio de Educación de la Nación, la Universidad Nacional de Rosario y municipios del interior del país.

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