POR LA REFORMA TRIBUTARIA, MÁS PERSONAS PAGARÁN IMPUESTO A LAS GANANCIAS. ADEMÁS, QUIENES YA LO ABONAN DEBERÁN PAGAR AÚN MÁS. CRECE ASÍ LA POLÉMICA POR LA REFORMA TRIBUTARIA.
Por la reforma tributaria que ya fue presentada, más personas serán alcanzadas por el impuesto a las Ganancias y además quienes ya lo pagan deberán abonar una suma mayor.
Es lo que surge del proyecto de reforma impositiva que el régimen macrifascista envió al Congreso ya que elimina deducciones del impuesto acordadas en leyes, decretos o resoluciones anteriores. Así, pagarán Ganancias los adicionales, como viáticos y hasta los vales de comida.
De esta manera, al eliminar deducciones, se incrementa la base imponible sobre la que se paga el impuesto por el que la CGT realizó tres paros nacionales durante el gobierno de Cristina Fernández Kirchner.
Precisamente, y al igual que con la reforma previsional que ajusta tras la llamada "reparación histórica", el macrifascismol se ufanaba de haber incrementado el mínimo no imponible y las deducciones al impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría. Al mismo tiempo, reduce el tributo para las ganancias de las empresas.
LA EMPRESA FRATELLI BRANCA DESTILERÍAS, DE LA POPULAR MARCA DE FERNET, CUESTIONÓ QUE SU PRODUCTO ESTARÁ ALCANZADO POR EL IMPUESTO A LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS, DEL QUE FUERON EXCEPTUADOS FINALMENTE EL VINO, LA CERVEZA Y EL CHAMPAGNE, Y SOSTUVIERON QUE ESTARÁN SOMETIDOS A UN "TRATO DESIGUAL" SI SE APRUEBA LA REFORMA TRIBUTARIA TAL COMO SE ELEVÓ AL CONGRESO.
A través de un comunicado, la empresa de Fernet Branca salió a criticar la reforma tributaria impulsada por el régimen macrifascista.
La compañía denunció un trato desigual hacia su bebida, luego de que se exceptuara del impuesto a las bebidas alcohólicas al vino, la cerveza y el champagne.
"Nosotros no tenemos nada en contra de la medida, al contrario, desde un principio la apoyamos siempre y cuando alcance a todas las bebidas con alcohol por igual. El gobierno lanzó un proyecto que nos impactaba a todas las bebidas alcohólicas. Luego le quitó el impuesto al vino, más tarde se lo quitó a la cerveza, y ahora quedaron eximidas la mayoría de las bebidas espirituosas", señaló Rafael de Gamboa, Gerente General de la empresa, acerca de la suba de impuestos internos que afectaron a bebidas alcohólicas y azucaradas.
"Hoy solo el fernet está impactado de manera relevante con esta decisión, lo que significa una desigualdad competitiva muy grande. Los únicos perjudicados serán los consumidores del fernet, y nosotros seremos los únicos impactados en las ventas", se quejó.
Gamboa insistió con que "el mayor consumo de alcohol está en los vinos y las cervezas, que tienen casi el 90% del consumo de alcohol de Argentina" y consideró que "si con esta medida se intenta promover el consumo responsable de alcohol, claramente no se logrará ya que un litro de cerveza podría costar más barato que un litro de una gaseosa".
El directivo de Fratelli Branca pidió "la comprensión del gobierno nacional y los legisladores, y les pedimos un trato igualitario y sin ventajas competitivas para ningún sector de las empresas que producen bebidas con alcohol".
Cabe señalar que el fernet se toma principalmente mezclado con gaseosas azucaradas, las cuales también estarán gravadas, si se aprueba el proyecto de reforma, con un 17%. Así el popular trago tendría una suerte de doble imposición.
En el comunicado, Branca recordó que está en Argentina hace más de 50 años y que en los últimos 10 años invirtieron más de u$s 70 millones. "En este momento estamos ampliando nuestra planta y la inversión continuará el año que viene. Desde Argentina exportamos nuestros productos a Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile. Empleamos más de 1000 personas de manera directa e indirecta", remarcó la compañía.
DE CARA A UNA NUEVA REUNIÓN ENTRE MUGRIZIO MACRI BLANCO VILLEGAS Y LOS GOBERNADORES PARA SELLAR UN PACTO FISCAL Y AVANZAR CON EL PROYECTO DE REFORMA TRIBUTARIA QUE SE PRESENTÓ AYER EN EL CONGRESO, EL MINISTRO DE INTERIOR, ROGELIO FRIGERIO, AFIRMÓ QUE EL EJECUTIVO ESTÁ TRABAJANDO PARA LOGRAR CONSENSO ENTRE LAS PARTES.
"Estamos buscando que las provincias se sumen al esfuerzo que está haciendo el gobierno nacional y que haya consenso fiscal", sostuvo Frigerio en declaraciones radiales. En ese sentido, dijo que la reforma tributaria también apunta a que, por ejemplo, "se reduzca el nivel de azúcar que provoca muchos casos de obesidad en la Argentina, como el impuesto a las bebidas azucaradas".
"Con los gobernadores estamos bien, porque también estamos escuchando para llegar al consenso que necesitamos", remarcó el ministro del Interior. Asimismo, se refirió a la coparticipación de impuestos y defendió la posición de la gobernadora fascista bonaerense María Eugenia Vidal al indicar que "la provincia de Buenos Aires es la que menos recibe del fondo del conurbano bonaerense, paradójicamente".
En tanto, diji que en la reforma tributaria "se destaca el mínimo no imponible en el impuesto al trabajo, lo que va a fomentar el blanqueo y el trabajo formal", al tiempo que agregó que se va a gravar la renta financiera.
En otro orden, habló de la reforma política que impulsa el régimen macrifascista y consideró que hay que volver a poner sobre la mesa el proyecto. "Vamos a insistir en mejorar el proceso electoral", dijo en ese sentido y añadió que "hay que poner sobre la mesa el proceso de reforma política. Hay que discutir todo".
Cabe recordar que la reforma impositiva ingresó ayer al Congreso y espera el oficialismo que se apruebe en el próximo llamado a sesiones extraordinarias que el ex hijastro de Flavia Palmiero abrirá antes que termine el año y que durará hasta febrero de 2018.
En ese lapso el régimen quiere que la reforma termine de negociarse entre diputados y senadores, y que ya para cuando Macri Blanco Villegas inaugure las sesiones ordinarias en marzo próximo, no forme parte de la agenda política y económica para el año.
MIGUEL LIFSCHITZ PRONOSTICÓ "MUCHO DIÁLOGO" ESTA SEMANA ENTRE LOS GOBERNADORES Y LOS FUNCIONARIOS DEL RÉGIMEN MACRIFASCISTA PARA SEGUIR LA NEGOCIACIÓN DE LA REFORMA IMPOSITIVA PORQUE "SON MUCHOS TEMAS QUE HAY QUE ANALIZAR". AGREGÓ QUE VE COMPLICADA "LA PRETENSIÓN DEL GOBIERNO DE LLEGAR ESTE JUEVES A UN ACUERDO".
El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, adelantó que la Casa Rosada podría ver demorado nuevamente su deseo de tener la foto del acuerdo entre Mugrizio Macri Blanco Villegas y los mandatarios provinciales.
"La pretensión del Gobierno es este jueves llegar a un acuerdo, lo veo un poco complicado", lanzó Lifschitz.
El mandatario santafesino, en declaraciones radiales, no se sorprendió con el hecho de que el régimen envíe esta semana el proyecto de reforma impositiva al Congreso, cuando aún no se cerraron filas con los gobernadores, sobre todo por los fondos que volverán del reparto federal al Fondo del Conurbano, reclamado por la mandataria fascista bonaerense María Eugenia Vidal.
"Son muchos temas que hay que analizar, yo no sé si todas las provincias vamos a tener las mismas posiciones", indicó Lifschitz e informó que "va a haber mucho diálogo con los gobernadores entre hoy y mañana (por ayer y hoy) para poder unificar un criterio común, por lo menos entre la mayoría".
Asimismo, consideró que en la reunión prevista para este jueves, a una semana del primer encuentro entre los gobernadores y el ex hijastro de Flavia Palmiero, seguramente estarán "más claras las posiciones" para ver cómo llegar a un acuerdo. Para Lifschitz el pedido de la Casa Rosada para que las provincias bajen los impuestos locales podría significar una "pérdida de autonomía tributaria de las provincias".
"Una cosa es la disposición política que puede tener un gobernador en este momento -como puede ser mi caso- y otra cosa es comprometer a futuros gobernadores", advirtió el mandatario provincial sobre las intenciones del régimen de comprometer la conducta fiscal a largo plazo.
"ALGUNOS TENDRÁN QUE CEDER", DIJO EL MINISTRO DE HACIENDA ANTE LAS ADVERTENCIAS DE LOS GOBIERNOS PROVINCIALES, INCLUSO CONDUCIDOS POR OFICIALISTAS, DE QUE LAS MEDIDAS QUE IMPULSA MUGRIZIO MACRI BLANCO VILLEGAS PERJUDICAN A LAS ECONOMÍAS REGIONALES. EL JEFE DE GABINETE DESEMPOLVÓ AQUELLO DE LA "CAMPAÑA DEL MIEDO" PARA DESACREDITAR LO QUE SE ANTICIPA DE LOS PERJUICIOS QUE LA REFORMA LABORAL TRAERÁ PARA LOS TRABAJADORES.
El régimen macrifascista tomó nota de las quejas de algunas provincias frente al proyecto de reforma impositiva que recortaría beneficios a productores regionales, pero dio señales de que en el camino del diálogo no habrá muchos cambios. “Algunos tendrán que ceder”, advirtió el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, durante una conferencia que encabezó junto con el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, quien a su vez, no solo ratificó que el proyecto de reforma laboral avanzará contra los juicios garantizados por el derecho laboral sino que sostuvo que la información que circula sobre esa iniciativa es “parte de la campaña del miedo”.
La conferencia que tuvo lugar en la Casa de Gobierno giró en torno de los proyectos que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso en los próximos días y algunos de cuyos lineamientos trascendieron desde los despachos oficiales. También hubo espacios para otras definiciones, como por ejemplo el nombramiento en los próximos días de un nuevo embajador argentino en Estados Unidos y la ratificación de que las centrales termoeléctricas en manos del Estado serán vendidas a manos privadas, con la excusa de la “los malos manejos” del gobierno anterior.
Peña Braun Menéndez dijo que la privatización de esos recursos clave es parte del “fortalecimiento de las políticas públicas en materia de energía” y dijo que ello “tiene que ver con un ordenamiento de Estado para tener una política más eficiente, que consideramos que no pasa por manejar esos activos”.
No obstante, el foco estuvo puesto en las reacciones que el proyecto de reforma impositiva generó en algunas provincias, como Mendoza y Tierra del Fuego. En la primera, la queja del gobierno de Alfredo Cornejo, aliado de Mauricio Macri Blanco Villegas, tuvo que ver con la aplicación de un impuesto que afectaría a los productores vitivinícolas. En la segunda, la administración de Rosana Bertone encendió las alertas por la eliminación de impuestos internos para los productos electrónicos que repercutirá negativamente en los ingresos del sector de ensamblaje de smartphones, televisores y demás productos.
Para ambos, Dujovne tuvo respuesta. El tiro por elevación para Cornejo fue que la producción de vino “tiene alícuota del 0 por ciento en impuestos internos, mientras que otros productos no alcohólicos tenían impuestos bastante más altos”. La respuesta a Bertone fue que “la isla” tiene exenciones “que abarcan el impuesto a las Ganancias y al valor agregado” y que el proyecto de reforma lo único que hará es “bajar un impuesto para favorecer a los consumidores”, que podrán comprar “computadoras y tablet”.
"De todos modos, la reforma es una discusión que tenemos que dar, encontrando caminos de salida o de transición”, indicó el ex coconductor de TN, al tiempo que remarcó que “habrá algunos que tendrán que ceder un poco”.
El ministro coordinador se esmeró en destacar que la respuesta al proyecto oficial en el Congreso “ha sido muy positiva” y minimizó los reclamos de los gobiernos provinciales al señalar que “hay una discusión se acota a una partecita, que son un par de impuestos específicos que afectan algunos sectores productivos, que pueden ser el vino y los electrónicos”. No obstante, agregó que “esto de ninguna manera refleja una complicación en términos de romper el clima de diálogo y consenso general”.
En su opinión, “todas las economías regionales se ven beneficiadas con esta reforma impositiva” porque “no hay perjuicio para ninguno de los sectores”. No de manera casual vinculó este tema al fondo del conurbano y los constantes reclamos de los gobernadores por el reparto a las provincias. Sobre este tema dijo que se avanzará sobre la base de los consensos pedidos el lunes pasado por el ex hijastro de Flavia Palmiero. “No gastar más de lo que tenemos, bajar la carga tributaria y bajar la inflación”, puntualizó Peña Braun Menéndez.
Luego, el jefe de Gabinete se centró en el proyecto de reforma laboral, algunos de cuyos puntos trascendieron durante los últimos días. El funcionario pidió “transmitir tranquilidad” a la sociedad porque, según dijo, ese documento fue hecho circular como “parte de la campaña del miedo” de algunos sectores de la oposición.
Dijo que desde el régimen fascista “defendemos los principios del derecho laboral que protegen al trabajador” porque “lo que hubo en los últimos años fue otra cosa, un conjunto de cosas que han terminando perjudicando al trabajador”. No explicó cuáles, pero apuntó contra uno de los blancos preferidos del macrifascismoo y el sector empresario: “la mafia de los juicios laborales que perjudican enormemente a las pequeñas y medianas empresas”, dijo.
Luego negó que se impulse ponerle límites a las indemnizaciones por despido, aseguró que no se eliminarán las licencias ni vacaciones, admitió que hay “un porcentaje muy elevado de trabajadores en la informalidad” y puntualizó que los problemas laborales son producto “de un sistema educativo que reproduce desigualdades y eso se traduce al sistema laboral”.