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sábado, 20 de enero de 2018

Paritarias: Frigerio dice que "no será necesaria la cláusula gatillo"

EL MINISTRO DEL INTERIOR, ROGELIO FRIGERIO, SOSTUVO QUE NO DEBERÍA INCLUIRSE EN LOS ACUERDOS SALARIALES LA CLÁUSULA PARA REABRIR LA NEGOCIACIÓN SI EL PORCENTAJE DE LA INFLACIÓN SUPERA EL DEL AUMENTO DE SUELDO. A PESAR DEL INCUMPLIMIENTO DE LAS METAS OFICIALES EN LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS, DIJO QUE LA CLÁUSULA GATILLO NO SE JUSTIFICA PORQUE “HAY UNA PAUTA INFLACIONARIA REVISADA”. EL RÉGIMEN MACRIFASCISTA YA HABÍA ADELANTADO QUE PRETENDE UN TECHO DEL 15 POR CIENTO PARA LAS PARITARIAS.

Al techo del 15 por ciento que el macrifascismo pretende ponerle a las paritarias, ahora se suma un intento de borrar la cláusula gatillo que contiene el efecto de la inflación en la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.

Así lo expresó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien sostuvo que no es necesario que ese ítem sea incluido en las negociaciones de este año porque, según dijo, “hay una pauta inflacionaria revisada”.

La cláusula gatillo es un compromiso incluido en un acuerdo paritario mediante el cual las empresas o el Estado se obligan a reabrir la negociación con los gremios en caso de que el porcentaje de la inflación supere el porcentaje del incremento salarial acordado inicialmente.

Esta herramienta, cuyo objetivo es que la inflación y la consecuente suba de precios no deterioren aún más el poder adquisitivo, es incluida cuando hay sospechas de que la pauta inflacionaria no será cumplida. En 2016, el régimen había previsto una inflación del 25 por ciento y el año terminó en 40,2, mientras que en 2017 la pauta fue del 17 y el año cerró en casi 25. Los dos años estuvieron lejos de las previsiones oficiales.

Para este año la pauta es del 15 por ciento y algunos analistas estiman que cerrará al menos en 20. Sin embargo, para Frigerio “el país tiene hoy una pauta inflacionaria revisada”. Es decir que estima que no fallará como en los años anteriores. Sobre la base de esta hipótesis, consideró entonces que la cláusula gatillo “es un buen instrumento del que no hay que enamorarse” y que, por lo tanto, no será necesaria para 2018.

A pesar de este intento de condicionar las paritarias, que se suma al mensaje de que el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, lanzó cuando dijo que el techo de las negociaciones debiera ser del 15 por ciento, Frigerio aseguró que "creemos en las paritarias libres”, aunque de inmediato aclaró: "pero si tenemos una lucha contra la inflación todos los sectores tienen que actuar en consonancia. Lo lógico sería que la discusión paritaria tenga en cuenta esto".

Por otra parte, sostuvo que la inflación “no se podrá derrotar si no se baja el déficit fiscal”. y añadió que “desde 2004 los recursos del Estado fueron mayores a los gastos. Hemos bajado el déficit fiscal con una economía creciendo que hace mucho no ocurría".

Preocupa en la Rosada el impacto del caso Triaca en la negociación de las paritarias

EL TULLIDO MINISTRO QUEDÓ DEBILITADO PARA LA PULSEADA CON LOS GEMÍOS QUE RECHAZAN EL TOPE DEL 15 POR CIENTO QUE PRETENDE EL RÉGIMEN MACRIFASCISTA.

En la Rosada están preocupados por el impacto que puede tener en la negociación de las paritarias la denuncia de maltrato y contratación en negro de la empleada doméstica del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Pese al respaldo con reproches de Marcos Peña Braun Menéndez (ver nota aparte en esta misma edición), en el régimen admiten que Triaca está en un momento de fragilidad para imponerles a los gremios paritarias a sólo el 15% de aumento sin cláusula gatillo por la inflación.

En la alianza de derecha Cambiemos temen además por el silencio de Elisa Carrió. "Si fuera Jorge nada me preocuparía más que lo que pueda decir Lilita", dijeron en la Rosada.

Todo lo contrario sucede en el bando opuesto, luego de la "Declaración de Mar del Plata" con la que los gremios endurecieron su postura antes de las paritarias y fueron más allá: reclamaron derogar la reforma previsional, cajonear la laboral, eliminar los decretos de Mugrizio Macri Blanco Villegas y, además, que las paritarias no tengan tope del 15% y que tengan cláusula gatillo.

La respuesta oficial llegó este viernes de parte de Rogelio Frigerio, que señaló que la cláusula gatillo es "un buen instrumento del que no hay que enamorarse", pero dijo que para las paritarias que se avecinan, no será necesario utilizarla. En declaraciones a la señal de cable ultraoficialista TN, el ministro del Interior explicó que tienen "una pauta inflacionaria revisada" del 15% para 2018 (ver nota aparte en esta misma edición).

Sin embargo, lo que aseguran puertas adentro en el Gobierno es que se podrían conformar con cerrar una paritaria un par de puntos más por encima del 15%. En ese sentido, admiten que hasta un 17 por ciento "sirve igual", pero que un 20 por ciento sería una catástrofe.

En el régimen reconocen que no tienen un reemplazo para Triaca, si bien ya circuló el nombre de la dipsómana Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, que ya ocupó la cartera laboral en el gobierno de la Alianza. Pero nombrar a la ex montonera entregadora de compañeros en Trabajo significaría declararle la guerra a los gremios, un escenario que no se condice con la relación del macrifascismo con la CGT.

El jurista y sociólogo Roberto Gargarella admitió que "la irregular situación laboral en que mantenía a su empleada, el ministro de Trabajo, da razones para renunciarlo".

"Entiendo, por otra parte, que el apoyo social al gobierno -mayor o menor- depende de muchas cuestiones, incluyendo la fuerza o amenaza que se perciba en parte de la oposición", explicó Gargarella y añadió que "en tal respecto, aunque creo que el vínculo social con el gobierno aparece deteriorado por muchas razones, es una cuestión aparte si ello puede tener algún impacto electoral". 

Sin embargo, el académico analizó que "este asunto, de todos modos, es diferente de la cuestión acerca del llamado contrato electoral con Cambiemos" y agregó que "me parece poco serio vincular el estatus de ese supuesto contrato con cuestiones tan coyunturales como la señalada".

Un experto en comunicación que conoce la lógica de funcionamiento de Cambiemos aseguró que el affaire Triaca sí afecta el contrato electoral del macrifascismo, ya que golpea de lleno en el discurso de transparencia. En ese sentido, el propio Peña Braún Menéndez lo admitió ayer en relación a la designación de la ex empleada doméstica de Triaca en el SOMU. "Es un error porque hemos elevado la vara y tenemos que ponernos a esa altura", reconoció el jefe de gabinete.

El experto destacó que a contramano de lo que suele suceder en los gabinetes, respecto de que los ministros son el fusible para que la crisis no llegue al presidente, ahora el ex hijastro de Flavia Palmiero salió en auxilio de su ministro y se mostró el jueves con aparentes empleados del Mercado Central para comer choripanes.

lunes, 8 de enero de 2018

Para "el combativo" Daer, las paritarias de este año deben tener cláusula gatillo

EL DIRIGENTE CEGETISTA HÉCTOR DAER, INTEGRANTE DEL TRIUNVIRATO QUE CONDUCE LA CENTRAL OBRERA, DIO POR HECHO QUE LOS ACUERDOS PARITARIOS DE ESTE AÑO DEBERÁN VOLVER A CONTEMPLAR UNA CLÁUSULA GATILLO AL DESTACAR LA NECESIDAD DE QUE LOS TRABAJADORES "NO PIERDAN INGRESOS NI PODER ADQUISITIVO".

"Seguramente habrá que reivindicar una cláusula gatillo porque, si el gobierno fracasa en sus pronósticos, lo que no podemos hacer los trabajadores es perder ingresos y poder adquisitivo", aseveró el triunviro y secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA). 

En declaraciones a radio El Mundo, Daer planteó que "lo que no se puede hacer en la Argentina es que caiga el poder de compra del salario porque, si no, vamos a seguir en un espiral descendente". 

"Lo único que puede iniciar un punto de inflexión y que el país empiece a mejorar sus estándares laborales es la reactivación del mercado interno; estamos en un momento por demás delicado", postuló. 

En ese marco, sostuvo que "las metas que se propone el Gobierno" en materia de inflación "nunca las viene cumpliendo", con lo cual estimó necesaria una "cláusula gatillo" en las negociaciones salariales de este año, del mismo modo que el año pasado. 

Además, indicó que, si el régimen macrifascista pretendiera "ponerle rigidez" a las negociaciones salariales, las paritarias "dejarían de tener sentido" y eso "generaría un marco de conflictividad muy grande", con lo cual "el Gobierno también tendría que evaluar que no es bueno para un país vivir en estado de conflicto". 

"Ninguno quiere una sociedad donde la falta de armonía genere una conflictividad permanente. El Gobierno tiene que entender que, si garantizó que las paritarias van a seguir funcionando, las paritarias tienen que ser paritarias y no un cepo donde el primero que no cumple es el propio Gobierno", sostuvo y en este sentido, indicó que "el año pasado hablaron primero de un 17 por ciento (de inflación), luego de un 19 por ciento, y a mediados de año ya era del 21 por ciento y tampoco se cumplió". 

"Se le queman los papeles de la macroeconomía y eso en ningún caso es responsabilidad del asalariado", sostuvo Daer, al tiempo que remarcó que, desde el Gobierno "no pueden decir que el salario fue el motor de la inflación" sino que "lo fueron los ajustes permanentes en las tarifas, en los combustibles y en la vorágine de esta economía dolarizada". 

"Creo que las metas que se propone el Gobierno nunca las viene cumpliendo. Seguramente habrá que reivindicar una cláusula gatillo", dijo sobre las discusiones paritarias y, a la vez, llamó a "esperar a fines de febrero próximo, cuando comience a moverse la rueda de las paritarias más importantes".

domingo, 31 de diciembre de 2017

Barrionuevo advirtió que no habrá techo en paritarias: "Nosotros también vamos a recalcular"

EL SECRETARIO GENERAL DE LOS GASTRONÓMICOS, LUIS BARRIONUEVO, ADVIRTIÓ QUE "NO VA A HABER UN TECHO" EN LAS PARITARIAS Y SUBRAYÓ QUE LOS SINDICATOS VAN "A RECALCULAR QUÉ ES LO QUE REALMENTE SE VA A PEDIR", EN REFERENCIA A LA MODIFICACIÓN DE LAS METAS DE INFLACIÓN QUE HIZO EL RÉGIMEN MACRIFASCISTA.

"No va a haber un techo. El Ministerio de Trabajo hasta hace 15 días estaba llamando individualmente a algunos gremios a los que se les va a vencer la paritaria y hablaba de un 9, un 10 por ciento", sostuvo el dirigente sindical.

En declaraciones a la ultraoficialista radio Mitre, el líder de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) manifestó su deseo de que "le vaya bien al Gobierno", aunque aclaró que "se han venido equivocando".

"Están recalculando. Así que nosotros también vamos a recalcular qué es lo que realmente vamos a pedir", añadió y de esta manera, cruzó al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien manifestó días atrás que "las expectativas del sector privado que releva el Banco Central están en 16,6% para el año que viene y entonces uno debería esperar que las paritarias para el año que viene cierren en ese número".

Consultado sobre la inflación, el corrupto ex líder de la CGT Azul y Blanca señaló que "por lo visto, el Gobierno ha fracasado" en ese aspecto.

Ante ello, Barrionuevo pidió que "el ajuste lo hagan los intendentes, los gobernadores y el Gobierno nacional, porque en definitiva los que bancan al Estado son los trabajadores privados".

Por otro lado, aseguró que "hay que seguir acompañando" al régimen macrifascista y le pidió a Mugrizio Macri Blanco Villegas que "empiece a tener mayor incidencia en todas las medidas", a la vez que reclamó a la conducción de la CGT que tenga "más diálogo y consulten más".

El dirigente sindical también se refirió a la reforma laboral y afirmó que en la central obrera "no se habla más" del tema, ante lo cual instó a "que la discutan directamente los senadores y diputados".

El régimen macrifascista se enfrenta al problema de las paritarias

AUNQUE EN LOS PAPELES SOSTENGA QUE RIGEN EN EL PAÍS LAS NEGOCIACIONES SALARIALES LIBRES, EL OFICIALISMO INTENTARÁ EN LO INMEDIATO PROMOVER UN TECHO CON LA COMPENSACIÓN DE SUMAS NO REMUNERATIVAS.

La relajación de las metas de inflación genera un nuevo interrogante sobre el cumplimiento de la pauta salarial del 15% que el régimen fascista de la alianza de derecha Cambiemos busca a imprimirle a las negociaciones entre sindicatos y empresas para 2018.

Aunque en los papeles sostenga que rigen en el país las paritarias libres, el oficialismo buscará atenuar las subas salariales en su lucha contra la inflación. Para ello, intentará promover un techo con la compensación de sumas no remunerativas y la inclusión de una cláusula gatillo que actué como reaseguro en caso que se disparen los precios.

Durante la última semana del año el ministerio de Transporte anunció que se cerraron acuerdos paritarios con los gremios aeronáuticos de Aerolíneas Argentinas con un aumento del 17 %, que representa un 20%, más un bono y una cláusula gatillo. No obstante, fuentes gubernamentales y sindicales adujeron que esta paritaria no podría ser tenida en cuenta dado el "poder de fuego" de los gremios del sector que generalmente logran subas superiores a la media del resto de las negociaciones.

Lo cierto es que recién en febrero comenzarán a negociarse las paritarias más significativas. En los últimos días cerró UTEDYC (trabajadores de entitades deportivas y viviles) en un 19%.

En el ministerio de Modernización, que negocia con los gremios estatales nacionales, dijeron que "recién en febrero se empezaría a hablar: este año las paritarias cerraron en mayo. Para 2018 en principio se evalúa una pauta de no más del 15% pero todavía es prematuro confirmarlo".

En tanto, voceros sindicales contaron que "luego de los últimos anuncios del gobierno no se puede trazar un panorama. Cada gremio negociará en forma libre pero habrá que esperar a fines de enero ver cómo evoluciona todo".

Por lo pronto, el triunvirato que por ahora conduce la central obrera, compuesto por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, se mantendrá alejado de cualquier polémica con el oficialismo. En rigor, los jefes sindicales quieren ver cómo decanta el nuevo escenario para posicionarse. Encima en enero volverán a verse las caras con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, para validar el proyecto de reforma laboral que el macrifascismo espera que el Congreso debata durante las sesiones extraordinarias de febrero.

"Las paritarias no tienen techo ya que es una negociación entre las partes pero lógicamente hay una orientación en base a la inflación esperada y esa cifra estará en el 15%. Igual habrá que ver lo que ocurre con cada negociación", dijo  una fuente del ministerio de Trabajo.

Algunos gremios ya avisaron que no firmaron acuerdos salariales por menos del 20% dado las expectativas de inflación: a las subas en las tarifas en energía, se le sumarán en febrero aumentos en los boletos de trenes y colectivos. La fuente gubernamental concedió que en todo caso "el 15% será el promedio pero dependiendo en qué parte del año cierren los gremios irá cambiando".

Al igual que lo ocurrido durante 2017, el oficialismo concederá que los gremios incluyan en los convenios una cláusula gatillo para protegerse de una eventual inflación desbocada. En el caso de los sindicatos aeronáuticos, ese mecanismo se utilizará en caso que el IPC marque al 31 de diciembre de 2018 una suba superior al 17%.