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viernes, 19 de enero de 2018

Francisco en Iquique, antes de partir hacia Perú: "Quiero agradecer la presencia de tantos peregrinos, en especial a los argentinos que son mi patria"

EL PAPA FRANCISCO AGRADECIÓ LA PRESENCIA DE LOS FIELES ARGENTINOS QUE CRUZARON LA FRONTERA PARA ESTAR PRESENTES EN LOS ACTOS QUE CELEBRÓ, AL CONCLUIR LA MISA EN LA NORTEÑA IQUIQUE, ÚLTIMO ACTO DE SU VISITA A CHILE. HORAS DESPUÉS EMPRENDIÓ SU VIAJE A PERÚ, SEGUNDA ESCALA DE SU GIRA POR LA REGIÓN.

"Y quiero agradecer la presencia de tantos peregrinos de los pueblos de Bolivia, Perú y, no se pongan celosos, especialmente de los argentinos que son mi patria", dijo el Sumo Pontífice, quien repitió de nuevo el agradecimiento a los "hermanos argentinos que me acompañaron en Temuco, en Santiago y acá en Iquique".

Aunque se llegó a decir por parte de los organizadores que habría una presencia de un millón de argentinos en las fechas del viaje de Francisco, nunca se han dado números oficiales de los argentinos que participaron a los eventos presididos por el Papa.

Francisco se despidió de Chile, donde llegó el pasado 15 de enero, deseando "unidad y paz" para el país. "Mira la fe de este pueblo, y regálarles unidad y paz", concluyó el pontífice en su mensaje final de agradecimiento antes de emprender viaje hacia Perú, segunda etapa de su sexta visita a Latinoamérica.

El Santo Padre agradeció a la presidenta Michelle Bachelet su invitación y dio las gracias también "a todos los que han hecho posible este viaje".

Agradeció asimismo su labor "a las autoridades civiles y, en ellos, a cada funcionario que con profesionalidad ayudaron a que todos pudiéramos disfrutar de este tiempo de encuentro", y a la comisión organizadora.

Francisco voló directamente hacia Lima para, con el lema "Unidos en la esperanza", iniciar una visita hasta el domingo en la que los ejes centrales serán la condena a la corrupción y el encuentro que tendrá mañana con los pueblos de la Amazonía en Puerto Maldonado.

Aterrizó en Lima a las 17.20 de ayer (hora local, 19.20 de Argentina) y fue recibido en el aeropuerto de esa ciudad capital por el presidente Pedro Pablo Kuczynski, que encontrará al Papa en medio de una grave crisis de popularidad por su implicación en el denominado escándalo Odebrecht.

El papa Francisco casó a dos tripulantes de a bordo en su vuelo a Iquique

SE TRATA DE PAULA PODEST, DE 39 AÑOS, Y CARLOS CIUFFARDI, DE 41, QUIENES YA ESTABAN CASADOS POR CIVIL Y RECIBIERON LA BENDICIÓN PAPAL EN UN VUELO DE LATAM.


El Papa Francisco casó a dos asistentes de vuelo durante el vuelo en el que viajaba desde Santiago de Chile hacia la ciudad norteña de Iquique, un hecho histórico ya que nunca un pontífice hizo algo similar.

Los dos tripulantes del vuelo de la compañía son Carlos Ciuffardi y Paula Podest Ruiz, que estaban casados por civil y tienen dos niñas porque hace siete años, cuando se iban a casar, la iglesia en la que habían decidido celebrar el matrimonio se derrumbó por el terremoto de 2010 en la comunidad de Huñoa, en Santiago.


Al saludar a Francisco durante el vuelo le contaron la historia y el pontífice se ofreció a casarlos. "¿Está seguro?", le preguntaron y Francisco les respondió: ¿están seguros ustedes?, según relató a los periodistas Ciuffardi.

El Papa les dijo que buscasen un testigo y actuó como tal el presidente de la compañía Latam, Ignacio Cueto, que se encontraba en el avión.


Como en cualquier boda, Francisco bendijo los anillos y después pidió a uno de los cardenales que le acompañan que preparase el acta del matrimonio para que pudiese ser un evento legal. "Celebrante: Francisco", se lee en el acta de matrimonio.

A los esposos, el Papa les comentó bromeando que los anillos "no se pueden llevar demasiado estrechos porque hacen daño ni demasiado anchos porque se caen".

jueves, 18 de enero de 2018

En tierra mapuche, el Papa llamó a frenar la violencia entre el Estado y las comunidades originarias "y dejar de lado la lógica de creer que existen culturas superiores o inferiores".

FRANCISCO CELEBRÓ UNA MISA EN TEMUCO JUNTO A GRUPOS DE MAPUCHES Y BRINDÓ UN MENSAJE DE RECHAZO A LA VIOLENCIA. TAMBIÉN RECORDÓ A LOS QUE SUFRIERON Y MURIERON POR LA DICTADURA DE PINOCHET.


En su tercer día en Chile, el papa Francisco celebró la “Misa de la integración de los pueblos" en Temuco, junto a grupos mapuches argentinos y chilenos, con un mensaje de unidad y reconciliación. 

El Pontífice instó a la “defensa de todas las culturas indígenas” y destacó la necesidad de que cada pueblo aporte sus riquezas y deje de lado "la lógica de creer que existen culturas superiores o inferiores". 

"Esta celebración la ofrecemos por todos los que sufrieron y murieron, y por los que cada día llevan sobre sus espaldas el peso de tantas injusticias", señaló Francisco durante su homilía en el aeródromo de Maquehue.

El Papa buscó acercar posiciones en el conflicto de los indígenas mapuches por la reivindicación de tierras. "La defensa de la cultura del reconocimiento mutuo no puede construirse en base a la violencia y destrucción que termina cobrándose vidas humanas. No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro", fue el mensaje que lanzó junto a sacerdotes y referentes mapuches, después de exhortarlos a buscar "el camino de la no violencia activa, como un estilo de política para la paz".

Durante la ceremonia, en las que pronunció algunas frases en mapundungun, lengua mapuche, Franciscó remarcó que "la unidad no es un simulacro ni de integración forzada ni de marginación armonizadora" y añadió que "la riqueza de una tierra nace precisamente de que cada parte se anime a compartir su sabiduría con los demás". 

Por eso pidió "auténticos artesanos que sepan armonizar las diferencias en los talleres de los poblados, de los caminos, de las plazas y paisajes".

Ante miles de personas, agradeció poder haber visitado la Araucanía, alabó su belleza y saludó "de manera especial a los miembros del pueblo mapuche, así como también a los demás pueblos originarios que viven en estas tierras australes como los rapanui (de la Isla de Pascua), aymara, quechua y atacameños, y tantos otros". Utilizando un verso de la canción de Violeta Parra,señaló que  "Arauco tiene una pena que no la puedo callar, son injusticias de siglos que todos ven aplicar".

Maquehue, que se levanta en un terreno que es una base aérea, también fue durante la dictadura de Augusto Pinochet un centro de torturas. El Papa lo recordó durante su homilía al recordar que allí "tuvieron lugar graves violaciones a los derechos humanos".

Tras la misa en Temuco, el Papa almorzó con representantes mapuches de la Araucanía

EL PAPA FRANCISCO COMPARTIÓ EL ALMUERZO DURANTE SU VISITA A TEMUCO, EN LA REGIÓN CHILENA DE LA ARAUCANÍA, CON OCHO MIEMBROS DEL PUEBLO ORIGINARIO DE LOS MAPUCHES, PARA CONOCER SUS PROBLEMÁTICAS Y REIVINDICACIONES. PARTICIPARON TAMBIÉN OTROS HABITANTES DE LA REGIÓN Y UN DESCENDIENTE DE COLONOS SUIZO-ALEMANES.


El almuerzo, osobuco con risotto de mariscos, con estas 11 personas se celebró en la Casa "Madre de Santa Cruz" a pocos kilómetros del aeródromo Maquehue, donde Francisco celebró una misa y defendió las reivindicaciones de los mapuches.

Además de los integrantes de los pueblos originarios, también había una víctima de la violencia en la región y un inmigrante haitiano, según informó la oficina de prensa del Vaticano.

El Papa había querido encontrar a los habitantes de esta región chilena, la más pobre del país y con un conflicto territorial con los mapuches que dura siglos.

Entre los comensales del típico almuerzo propio de la tierra se encontraba el representante del pueblo mapuche de la comunidad de Boyeco, Sebastian Cayuelo; y el miembro de la comunidad de Nehuentúe, Ruben Nahuelpán, que trabaja como buzo mariscador.

También almorzaron en este centro religioso dos mujeres de este pueblo originario Teresas Hueche y Jaqueline Huircán, de la comunidad nueva imperial.

Un ejemplo de los acuerdos con este pueblo, Juan Pailahueque, que es un pequeño agricultor en tierras dadas por el Estado como reparación y algunas figuras religiosas ancestrales como Silvia Llanquileo, de la comunidad de Enoco y Rigoberto Queupul, de Conoco.

Otra comensal fue Patricia Panchillo, tejedora de telar de la comunidad Cuymko. El Vaticano informó también que fue invitada a la comida Jessica Bascur, quien fue víctima de la violencia rural en la provincia de Malleco.

Por último un "colono" que representaba la historia de la colonización de esta región Alex Hund Diethelm, de familia suizo-alemana. También se invitó a un inmigrante reciente, Garbens Saint Fort, procedente de Haití. Francisco estuvo acompañado además por el obispo de Temuco, Héctor Eduardo Vargas Bastidas.

miércoles, 17 de enero de 2018

El Papa pidió perdón por los abusos de curas a menores en Chile y reconoció "el descreimiento" que padece la iglesia católica

LO DIJO EN SU PRIMER DISCURSO, EN LA CASA DE LA MONEDA, ACOMPAÑADO DE LA PRESIDENTA DE CHILE, MICHELLE BACHELET.


"Conozco el dolor que significaron los casos de abuso a menores de edad y sigo con atención cuánto hacen para superar ese grave mal". En la Catedral de Santiago de Chile y ante sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas, el Papa Francisco cerró su primer día de actividades en el país trasandino insistiendo en el pedido de disculpas por los abusos a niños y adolescentes cometidos por miembros de la iglesia católica, como lo había hecho por la mañana ante la presidenta Michelle Bachelet en el Palacio de La Moneda. 

Francisco lamentó el "dolor por el daño y sufrimiento de las víctimas y sus familias, que vieron traicionada su confianza en los ministros de la Iglesia" ante los casos ocurridos en Chile y que debilitaron la imagen de la institución, en la que comulga el 40 por ciento los trasandinos. "Dolor también por el sufrimiento de las comunidades eclesiales y por ustedes, hermanos, que además del desgaste por la entrega vivieron el daño que provoca la sospecha y el cuestionamiento", continuó Francisco dirigiéndose a seminarista y fieles. 

Mientras tanto, los medios chilenos resaltaron que durante la misa que ofreció ante 400 mil personas en el Parque O'Higgins, estuvo presente el obispo de Osorno, Juan Barros, acusado por un grupo de víctimas del sacerdote Fernando Karadima de haber sido testigo de los ataques sexuales. 

En la Catedral de la capital chilena, el Papa reconoció la situación de descreimiento que vive la iglesia católica en Chile al recordar que los curas sufren "insultos en el metro o caminando por la calle". 

"Ir 'vestido de cura' en muchos lados se está pagando caro", señaló el Papa para luego convocarlos a "pedir a Dios que nos dé la lucidez de llamar a la realidad por su nombre, la valentía de pedir perdón y la capacidad de aprender a escuchar lo que Él nos está diciendo".

En el mismo tono, el Sumo Pontífice les señaló a sacerdotes y seminaristas que "no somos superhéroes que bajan a encontrarse con los mortales, más bien somos enviados con la conciencia de ser hombres y mujeres perdonados" y los invitó a "no disimular o esconder las llagas, porque una Iglesia con llagas es capaz de reconocer las del mundo de hoy y hacerlas suyas, sufrirlas, acompañarlas y buscar sanarlas".

El Papa se mostró critico con aquellos católicos que "solo confían en sus propias fuerzas y se creen superiores por cumplir con determinadas normas o por ser inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del pasado", por lo que pidió recuperar la "historia de iglesia: gloriosa por ser historia de sacrificio, salir de la cartelera y arremangarse para tocar la realidad del pueblo fiel".

Una hora antes, junto con la presidenta Bachelete, Francisco visitó la superpoblada cárcel de mujeres de Santiago -donde permanecen detenidas 1400 presas en un edificio construido para 900  y ante ellas sostuvo que "una condena sin futuro no es una condena humana sino una tortura" y les aseguró que "toda pena tiene que tener horizonte de reinserción". 

"Exíjanlo, a ustedes mismas y a la sociedad", las exhortó. Francisco también reflexionó sobre la pequeñez de "dividir la realidad en buenos y malos" y recomendó a las autoridades a "no reducir la seguridad pública a medidas de control". 

El Papa había sido invitado por las Hermanas de la Congregación del Buen Pastor, que gestionan actividades dentro del penal desde 1996 y fue recibido por 500 mujeres con sus niños en brazos y ondeando pañuelos blancos. "La seguridad pública no debe reducirse sólo a medidas de mayor control sino, y sobre todo, edificarla con medidas de prevención, con trabajo, educación y mayor comunidad", advirtió.

Tensión en Chile por la seguridad de Francisco: un objeto le impactó en la cabeza

UNA GORRA, QUE GOLPEÓ AL PAPA FRANCISCO ENTRE EL CUELLO Y EL HOMBRO MIENTRAS REALIZABA AYER SU RECORRIDO CON EL PAPAMÓVIL HACIA EL PARQUE O'HIGGINS PARA CELEBRAR LA MISA EN SANTIAGO DE CHILE, VOLVIÓ A PONER EN TELA DE JUICIO EL OPERATIVO DE SEGURIDAD DESPLEGADO EN CHILE PARA LA PRIMERA VISITA DEL PONTÍFICE AL PAÍS TRASANDINO.

En un primer momento, las imágenes de video que publicaron algunos medios parecía que era un diario lo que impactaba contra el pontífice de manera directa, pero posteriormente se comprobó en las imágenes que se trataba de una gorra para refugiarse del sol. 

Al ser golpeado, Francisco se vuelve para ver que ha sido y continúa impertérrito saludando a las personas congregadas al borde del trayecto del papamóvil. 

A pesar de los 18.000 miembros de la policía movilizados, es difícil controlar a las personas que se agolpan para ver y saludar al pontífice. Y es que también durante las audiencias celebradas en la plaza de San Pedro en el Vaticano, los fieles arrojan objetos hacia el papamóvil con el fin de que lleguen a Francisco o sus colaboradores y en muchas ocasiones el pontífice ha sido alcanzado por gorras, camisetas u otros objetos. 

Lo de ayer se suma a los hechos de violencia que se registraron en los últimos días cuando varias iglesias fueron incendiadas en Temuco, en la región de la Araucanía, al sur del país, a donde el Papa viajará este miércoles para participar de una ceremonia conjunta con miembros de la comunidad Mapuche. 

En ataques simultáneos, las pequeñas capillas ubicadas en las afueras de la ciudad quedaron completamente en ruinas a solo horas de que Francisco arribe a Temuco, unos 800 km al sur de Santiago, en la segunda visita de un pontífice a Chile tras la de Juan Pablo II en 1987.

La capilla de Santa Juanita, en la localidad de Cunco -a unos 60 km de Temuco- estaba a punto de ser inaugurada por los fieles que desde hace 12 años trabajaban en su construcción. A pocos metros de distancia, la iglesia del Sagrado Corazón también ardió en llamas, dejando devastada a toda la comunidad católica que se preparaba para ver a Francisco.

"Es muy doloroso, porque uno ama más lo que uno hace (...) no me hubiese gustado nunca ver que se queme, porque acá hay muchas cosas lindas, trabajo y alegrías", se lamentó Rosa Bimba a la AFP, sobre las cenizas del recinto incendiado.

"Es triste por el esfuerzo de la gente y el trabajo que ellos han realizado y que se fue derrumbando", agregó el párroco de la pequeña localidad campestre de Cunco, Jorge Ruiz.

Los ataques se suman a los cinco que se registraron el fin de semana pasado, y a otro ocurrido también en la madrugada en la capital chilena. La policía encontró panfletos en contra de la visita de Francisco, que el lunes arribó a Santiago, donde este martes protagonizó una multitudinaria misa que reunió a cerca de 400.000 fieles.

martes, 16 de enero de 2018

El Papa arribó a última hora de la tarde de ayer a Chile para una intensa visita de cuatro días

EL PAPA FRANCISCO LLEGÓ AYER A CHILE PARA UNA VISITA DE CUATRO DÍAS, DONDE LO ESPERAN CON ANSIAS MILES DE FIELES CATÓLICOS, AUNQUE TAMBIÉN GRUPOS INDIGNADOS POR ESCÁNDALOS DE ABUSOS SEXUALES COMETIDOS POR RELIGIOSOS JUNTO CON INDÍGENAS E INMIGRANTES QUE DEMANDAN UN TRATO MÁS JUSTO.


El avión de Alitalia con el Sumo Pontífice y su comitiva aterrizó a las 19.13 hora local (2213 GMT) en el aeropuerto internacional de Santiago procedente de Italia. El primer Papa latinoamericano fue recibido en el aeropuerto por la presidenta socialista Michelle Bachelet y la Conferencia Episcopal chilena.

Francisco, partió en una caravana por una autopista hacia una de las parroquias más antiguas de la capital, que en su creación se orientó a ayudar a las familias más pobres. Luego se trasladó en un papamóvil por la principal avenida de Santiago en la que miles de personas lo saludaron en su camino hacia la Nunciatura Apostólica.

Este martes, en su primer día de actividades oficiales, el Sumo Pontífice hablará en la sede de gobierno, el Palacio de La Moneda, desde las 8:20, y luego tendrá un encuentro privado con Bachelet. 

Luego, el pontífice tendrá su primera misa, en el parque O'Higgins de Santiago, antes de visitar la cárcel de mujeres de la capital chilena y luego proseguir sus actividades reuniéndose sucesivamente con sacerdotes, obispos y jesuitas.

"No será demasiado difícil para mí en Chile, porque estudié allí durante un año y tengo muchos amigos allí y conozco bien el país. En cambio, conozco menos a Perú. Fui allí dos o tres veces", dijo el Papa a los periodistas durante el vuelo desde Roma a Santiago.

Durante el viaje, Francisco reveló que estuvo en Chile durante el devastador terremoto que azotó al país en 1960 y quedó impresionado por la solidaridad entre la gente.

Esta es la segunda visita de un Papa al país. Juan Pablo II visitó la nación sudamericana en 1987, en las postrimerías de la dictadura de Augusto Pinochet, con un clima marcado por las violaciones a los derechos humanos y la profunda pobreza de millones de chilenos.

Chile recuperó la democracia tres años después de la visita de Juan Pablo II y se transformó durante las décadas siguientes en una de las economías más sólidas de América Latina, aunque con ciudadanos más distanciados de la Iglesia Católica y con mayores demandas de equidad e inclusión.

"El Papa va a encontrar una Iglesia que sí está en crisis, pero una crisis que es bendición, una crisis que tiene dimensiones fruto de nuestro pecado (...) y que desafía al hombre contemporáneo a vivir su opción de fe en este contexto nuevo de nuestra sociedad y cultura", dijo el cardenal en Chile Ricardo Ezzati el fin de semana.

La visita de Francisco ocurre mientras Chile intenta avanzar en temas como el matrimonio igualitario, mayor igualdad para las mujeres, respeto a la identidad de genero e inmigración, a través de iniciativas impulsadas por la actual presidenta Michelle Bachelet que podrían quedar inconclusas una vez que finalice su mandato en marzo.

"Esta es una visita que se realiza de una manera muy estratégica en términos de aprovechar el fin de un gobierno y dejar muy asentado su mensaje dentro de la agenda pública en momentos que se apresta a asumir un nuevo gobierno", sostuvo Guillermo Holzmann, analista político y profesor universitario.

Gestos y protestas

En la antesala de la visita del líder de la Iglesia Católica, el gobierno chileno preparó un gran despliegue de seguridad en la capital y en las ciudades de Temuco e Iquique que también visitará.

Poco antes de que el Papa arribara al país, un pequeño grupo de manifestantes ocupó por unos minutos una avenida en pleno centro de Santiago en protesta por su visita, aunque luego la policía desarticuló la movilización.

"Nos da lo mismo la visita del Papa. Chile va a seguir igual. La pobreza no se va a acabar, la violencia continuará y las personas van a seguir muriendo por una salud indigna", dijo en declaraciones a la prensa la dirigente Camila Ubeda.

El gobierno descartó que el Papa Francisco corra algún riesgo durante su visita a Chile, luego de los inusuales ataques incendiarios que afectaron a una serie de iglesias católicas en la capital el viernes. En algunas de las iglesias atacadas se encontraron volantes con amenazas al Sumo Pontífice.

Según la última encuesta de la consultora Latinobarómetro, Chile es el país de América Latina con la peor valoración del Sumo Pontífice, además de manifestar una alta desconfianza en la Iglesia Católica.

Miles de chilenos y fieles de naciones vecinas se preparan para acompañar a Francisco en su peregrinación, aunque grupos de laicos, minorías y comunidades de la etnia mapuche planean movilizaciones contra la autoridad eclesiástica en la capital, Temuco e Iquique.

"Solamente esperamos que el Papa sepa con la sociedad chilena con la que se va a encontrar. De acuerdo a las últimas encuestas de opinión, más del 66 por ciento de los católicos de Chile apoyan, por ejemplo, el matrimonio igualitario", dijo Juan Enrique Pi, presidente de la Fundación Iguales que aboga por los derechos de las minorías sexuales.


lunes, 15 de enero de 2018

El Papa arriba a territorio chileno y su visita ya empezó a generar repercusiones en el país

UNA VEZ MÁS JORGE BERGOGLIO ESTARÁ EN UN PAÍS LIMÍTROFE Y NO PISARÁ SUELO ARGENTINO. SUS DICHOS Y SUS ACCIONES SERÁN LEÍDOS CON OJOS DE LA POLÍTICA. MUGRIZIO MACRI BLANCO VILLEGAS NO FUE INVITADO POR MICHELLE BACHELET PARA ESTAR PRESENTE EN OCASIÓN DE LA VISITA.


El Papa Francisco visitará Chile y Perú a partir de hoy y los ecos del viaje ya se comenzaron a vivir  y seguramente van a repercutir en la Argentina. En primer lugar porque Jorge Bergoglio una vez más estará en un país limítrofe y no pisará tierra argentina, país al que no regresó desde que salió rumbo a Roma en febrero de 2013 para participar del cónclave que finalmente lo eligió Papa. Pero también porque los dichos y las acciones de Francisco del otro lado de los Andes serán leídas con ojos de la política argentina. Se sabe que el Papa habla para la comunidad universal, pero esto es válido para casi todo el mundo, menos para los argentinos siempre convencidos en ser sino los únicos, los principales destinatarios de sus mensajes. 

A lo anterior se suman las polémicas generadas aquí en torno al Papa en las últimas semanas, con acusaciones periodísticas diversas respecto del presunto posicionamiento político de Bergoglio que mereció un contundente comunicado de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal intentando poner fin a esta situación.

Pero, al mismo tiempo, en círculos del oficialismo argentino no se oculta la molestia porque el Mugrizio Macri Blanco Villegas no fue invitado por su par Michelle Bachelet para viajar a Chile con ocasión de la visita del pontífice. Extraoficialmente la cancillería chilena brindó sus explicaciones: ningún mandatario extranjero fue invitado. 

Y el argumento tiene su validez, teniendo en cuenta que en ese caso en la lista debería haber sido incluido el mandatario boliviano Evo Morales. Habría sido una visita inapropiada dado el estado de la disputa entre Chile y Bolivia por el reclamo de este último país por la salida al mar. Entendible pero no suficiente para el macrifascismo que, más allá de las diferencias notorias con Francisco, siempre anhela una foto del subnormal junto al Papa, quizás el argentino más influyente en el escenario mundial.

Pero al margen de las aclaraciones hechas por los chilenos, en la Casa Rosada nadie deja de pensar que fue el propio Bergoglio quien pidió evitar, al menos por esta vez, el encuentro con Macri Blanco Villegas. El Papa, que se manifiesta con los gestos, no deja de expresar su malestar por aquellas cuestiones que no le gustan de lo que sucede en el momento actual de la Argentina. 

Las resistencias

Respecto del capítulo chileno estrictamente puede decirse que no es una escala fácil para Francisco. No porque el Papa no tenga allí la misma popularidad que viene recolectando en cada una de sus incursiones por el mundo. 

Pero sí porque es la Iglesia chilena la que no ha cosechado aplausos en la sociedad, principalmente por la opaca actuación de su jerarquía. 

Lejos están los tiempos en el que cardenal Raúl Silva Henriquez (1907-1999) se había transformado en una figura de primer nivel a nivel nacional y símbolo de la lucha por los derechos humanos contra la dictadura de Augusto Pinochet. Ninguno de los cardenales actuales (Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago; Francisco Errázuriz, antiguo arzobispo de la capital; y Jorge Medina, ex vicario castrense) reúne prestigio y, por el contrario, son fruto de permanentes críticas en los medios de comunicación.

Salvo excepciones hoy la Iglesia chilena tiene una jerarquía con poca relevancia en la sociedad y ese hecho influye también en lo que a la visita del Papa se refiere. De esto responsabilizan sectores del laicado chileno al Vaticano por la política de designación de obispos. Incluso así se lo hicieron saber al propio Francisco en una carta que le fue remitida con la firma de muchos católicos. Pero además el episcopado chileno se ha desgastado mucho ante la opinión pública por la existencia de casos de pedofilia encubiertos o apañados por los propios obispos.

Hay también quienes entienden que la visita papal puede dar nuevos aires a una Iglesia chilena que se ha mostrado ajena y distante –aunque no opuesta– a las enseñanzas y a la perspectiva que Jorge Bergoglio le viene dando al catolicismo universal a través de sus documentos. Tales aportes han tenido poco eco entre los católicos chilenos, si bien tampoco se han conocido manifestaciones contrarias al lineamiento pastoral de Francisco. 

Pero al margen de la imagen del episcopado, parte de la sociedad chilena le reclama también al gobierno el alto costo que significará, según señalan, la visita del Papa. A ello se agrega el gran despliegue de seguridad montado para la gira papal, reforzado en los últimos días después de algunos atentados a templos católicos, que tienen todo el carácter de actos propagandísticos pero que alertaron sin embargo a los servicios de seguridad. 

Las cuestiones políticas

En la agenda del debate político social la jerarquía católica chilena también ha sufrido desgastes en relación a temas tales como la reforma educacional, la despenalización del aborto, los derechos civiles y especialmente la cuestión indígena, vinculada sobre todo con la comunidad mapuche. 

Francisco estará cuatro días en Chile, celebrará tres misas multitudinarias (en Santiago, Temuco e Iquique) y tendrá varios encuentros con la presidenta Bachelet. El obispo Fernando Ramos, coordinador nacional de la visita, expresó el deseo de que “sean misas en las que puedan concurrir la mayor cantidad de personas” y para eso “los lugares elegidos han contado con ese criterio, que sean amplios, accesibles y que cumplan con los distintos requerimientos tanto logísticos como de acceso para que puedan recibir al mayor número de peregrinos posible”. Se sabe que además de los chilenos, muchos católicos llegarán de países limítrofes, especialmente desde Argentina. 

Antes de iniciar el viaje, el vocero del Vaticano, Greg Burke, informó que el jueves 18 de enero, en Iquique, Francisco tendrá un encuentro con dos personas que fueron víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet. No confirmó, sin embargo, que el Papa se reúna también con víctimas de abuso pero admitió que “eso no significa que sea imposible” dado que se trata de “un tema claramente importante” en Chile, donde la cuestión de los abusos sexuales por parte de eclesiásticos perjudicó la imagen y la credibilidad de la Iglesia Católica.

En Temuco, el miércoles 17, habrá una agenda especial. Allí, Francisco celebrará un misa multitudinaria en las cercanías del aeropuerto de Maquehue. El título de la misa es “por el progreso de los pueblos” y en esa oportunidad se espera un mensaje de Francisco que aborde temas de orden social y no se descarta una alusión al diferendo entre el Estado chileno y las comunidades indígenas, que tiene un nivel político trascendente. Pero además la presumible referencia a las cuestiones sociales motiva que hasta allí se movilice una nutrida peregrinación de fieles argentinos organizados en movimientos sociales que afirman públicamente su adhesión a los postulados de Francisco.

Para agregar un ingrediente más, una vez finalizada la misa el Papa tendrá un almuerzo privado con representantes de comunidades aborígenes, especialmente mapuches. El propio director Ejecutivo de la Comisión Nacional de la visita, Javier Peralta, admitió días atrás que Francisco “buscará acercar posiciones en el conflicto de los indígenas mapuches por la reivindicación de tierras y el Estado chileno”. Se sabe que el Papa pidió “reunirse con personas comunes y representantes de la comunidad de la Araucanía”, según lo confirmó la agencia Fides. De acuerdo a lo señalado por este órgano vaticano Francisco “quiere conocer directamente de las fuentes la realidad local”, en el marco de un conflicto de tierras aún sin resolver entre el Estado chileno y los mapuches que se extiende desde el siglo XVI. Respecto de la Iglesia hay posiciones encontradas. Mientras algunos representantes de pueblos originarios la ven como posible mediadora, otros la acusan de aliada del Estado en la disputa.

Bolivia en la agenda 

El pasaje de Bergoglio por Chile tiene además un costado político difícil emparentado con la controversia chileno-boliviana por la salida al Pacífico del país del altiplano. 

El gobierno de Evo Morales planteó la demanda en el Tribunal de La Haya, algo que Chile aceptó. Sin embargo, y sobre todo en función de la cercanía amistosa ampliamente demostrada entre el presidente boliviano y el papa Francisco, en Chile se instaló la idea de que Bergoglio es pro-boliviano en esta querella. 

El propio Evo Morales se ha encargado de llevar agua para su molino y de proyectar la imagen de que Francisco es más proclive a la posición boliviana.

De allí que hayan surgido en Chile críticas públicas al Papa por este motivo, agigantadas sobre la base de la nacionalidad argentina del Papa que, según algunos, lo pone también en la vereda opuesta de los intereses chilenos.

Al margen de las especulaciones se sabe que la diplomacia vaticana bajo Francisco actúa en todas las situaciones de conflictos internacionales en las que considera que puede hacer un aporte para el acercamiento de las partes. A veces con éxito –como el caso de Cuba y Estados Unidos– y en otros no, como viene resultando en los esfuerzos hechos para el acercamiento entre Israel y Palestina.

También en el reclamo boliviano por la salida al Pacífico a través de Chile, el Vaticano viene trabajando en silencio como lo hace en todos los casos. Nada se hará público al respecto, pero no hay que dudar que el tema estará en la agenda de las conversaciones reservadas, dando continuidad a otros diálogos sobre la misma cuestión que se han celebrado en épocas recientes.

Desde Chile el Papa seguirá a Perú, país que lo recibirá también en medio de una realidad política alterada por la crisis de gobernabilidad del presidente Pedro Pablo Kuczynski, agravada por la decisión de indultar al ex mandatario Alberto Fujimori.

Fuente: nota de Washington Uranga para Página/12

domingo, 14 de enero de 2018

Miles de argentinos cruzan la cordillera para ver al Papa

HUBO DEMORAS EN EL PASO CRISTO REDENTOR, QUE ESTUVO CERRADO DURANTE SEIS HORAS. CALCULAN QUE HASTA UN MILLÓN DE ARGENTINOS PODRÍA INGRESAR AL PAÍS VECINO. LA PEREGRINACIÓN COINCIDE CON EL RECAMBIO TURÍSTICO DE LA PRIMERA QUINCENA DE ENERO. FRANCISCO LLEGA MAÑANA A CHILE.

Ante la llegada del Papa Francisco a Chile miles de argentinos viajan en estas horas hacia ese país. El flujo por la Cordillera coincide, además, con el recambio turístico al terminar la primera quincena de enero y con los ya tradicionales viajes a Chile para hacer compras. 

A 48 horas del arribo de Jorge Bergoglio, el flujo se vio demorado en uno de los principales pasos fronterizos.

Una falla en el sistema informático de la Policía de Investigaciones de Chile impidió el correcto funcionamiento en el Paso Cristo Redentor. El incidente ocurrió cerca de la medianoche del viernes y se extendió durante seis horas. Así, durante la madrugada del sábado no hubo ingreso de vehículos a Chile y se produjeron largas colas de autos y micros. La espera se concentró en Uspallata, en la zona de alta montaña, hasta cerca de las 5 de la mañana de este sábado.

Las estimaciones oficiales hablan de un millón de personas que viajan desde la Argentina este fin de semana, en el que el arribo del Pontífice se superpone con el recambio turístico. Según informaron las autoridades chilenas, ingresan 250 autos y 15 micros por hora. Del lado argentino se dispuso la habilitación de puestos donde tramitar el DNI para quienes quieran viajar a Chile.

También se reforzaron los controles de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte respecto de los micros que viajan hacia Chile. Además, hay patrullajes preventivos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que restringió la circulación de camiones.

En medio de operativos de seguridad tras los ataques a iglesias y amenazas ante su arribo, Francisco se convertirá este lunes en el segundo Papa que visita Chile, después de la visita de Juan Pablo II en 1987, durante la dictadura de Augusto Pinochet, 

El martes tendrá lugar su primera misa en suelo chileno, en el Parque O´ Higgins, en Santiago, donde se espera una concurrencia de medio millón de personas. Después irá a Temuco, donde habrá una misa junto a representantes de los mapuches. El viaje culminará el jueves con una misa en Iquique. De allí partirá rumbo a Perú.