La iniciativa fija en tres años, como plazo mínimo, los contratos con destino de vivienda y establece que el precio del alquiler mensual no podrá superar al 0,7 por ciento del valor inmobiliario de referencia del inmueble. Además, triplicaría las tasas para inmuebles ociosos.

El ex jefe de Gobierno porteño y actual legislador del Frente Progresista Popular (FPP), Aníbal Ibarra, explicó que "hoy la ciudad de Buenos Aires tiene un claro desequilibrio en el mercado de los alquileres, en el que los inquilinos deben cumplir con condiciones cada vez más costosas, mientras que muchas viviendas permanecen ociosas por la especulación inmobiliaria".
"Esa situación debe ser subsanada por el Estado, que es quien debe garantizar el derecho a una vivienda digna. Esta ley viene a equilibrar un mercado en el que el gobierno porteño ha dejado que el libre juego del mercado especule sobre su propia falta de políticas habitacionales", agregó.

"Las constructoras hace años que han elegido construir torres de departamentos suntuosos en lugar de viviendas familiares, y el gobierno porteño nunca presentó un proyecto de soluciones habitacionales que compense eso ni intentó regular el mercado para evitar este desequilibrio", añadió.
Por su pate, el legislador de Nuevo Encuentro (NE) Edgardo Form señaló que "esta no es una norma contra los propietarios, es una norma para proteger a los inquilinos, para garantizar que todos los porteños puedan acceder a un techo".
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