UN DÍA DESPUÉS DE QUE LA JUSTICIA JUJEÑA PIDIERA ELEVAR A JUICIO ORAL UNA DE LAS TRES CAUSAS EN LAS QUE SE ENCUENTRA ACUSADA, LA DIRIGENTE DE LA TÚPAC ADVIRTIÓ QUE AUNQUE LA METAN EN LA CÁRCEL O LE PEGUEN “NO ME VAN A QUITAR LOS PENSAMIENTOS NI MI MANERA DE SER” Y AGREGÓ QUE “TENGO CLARO QUÉ ARGENTINA QUIERO PARA MIS HIJOS Y PARA MIS NIETOS".
Un día después de que la justicia provincial pidiera elevar a juicio oral una de las tres causas en las que se encuentra acusada -luego de que uno de los involucrados en un homicidio ocurrido en 2007 cambiara su declaración-, durante un reportaje que brindó a Crónica TV, Sala comparó las condiciones de su detención con Guantánamo, la cárcel de máxima seguridad que mantiene Estados Unidos en Cuba, y denunció que sufre una “persecución de género, de raza", aunque advirtió que hay quienes “están peor, como la familia Maldonado, que todavía no sabe dónde está Santiago”.
“Estoy recontra preseguida, tengo 26 gendarmes, 24 cámaras de seguridad y una tobillera, y tengo que salir al balcón tres veces por día”, agregó la dirigente de la Túpac Amaru, quien refutó que estuviera “muy cuidada” como sostiene el oficialismo provincial. Además desafió al hermano del gobernador fascistade Jujuy Gerardo Morales, “al Freddy”, a abrir las puertas de su mansión y demostrar cómo la obtuvo.
Asimismo, la diputada del Parlasur denunció que “están atentando contra mi vida y me quieren llevar a la desesperación”, pero advirtió que aunque la metan en la cárcel o le peguen “no me van a quitar los pensamientos ni mi manera de ser” y agregó que “tengo claro qué Argentina quiero para mis hijos y para mis nietos. A mí nadie me puede contar la pobreza, que ellos no ven”.
Luego de refutar las acusaciones “de chorra y narcotraficante” en su contra aclaró que sufrió cinco allanamientos en su domicilio desde la asunción de la actual gestión, que el radicalismo aliado de Cambiemos comparte con el Frente Rejuntador, “y no encontraron nunca ni un peso ni un arma en mi casa”.
La dirigente social, a quien la Cámara Federal provincial revocó la prisión domiciliaria, ya apelada por su defensa, denunció que el jueves Gendarmería no le permitió entrar a su casa a la abuela de su hijos, de 89 años, porque no llevaba las partidas de nacimiento que demostraran el vínculo con ella, y que las visitas deben presentar todos sus datos cada vez que quieren visitarla, sin que valgan las inscripciones originales. Por último, advirtió que la justicia jujeña, “que no es independiente”, la condenará "con o sin pruebas".